lunes, 18 de abril de 2011

… Dios sabe tu rumbo

Cuenta una parabola que una vez habia un hombre que caminaba solo en la playa, pero mientras lo hacia se daba cuenta que habian huellas aparte de las de el como si alguien lo seguia, mientras sucedia eso pasaban por su cabeza destellos de pensamientos que habian sucedido a lo largo de su vida, estos que marcaron para siempre su existencia. Mientras caminaba entendia que esas huellas siempre estuvieron detrás de el solo que ahora le hacian saber su compania porque se quedaban plasmada en la tierra para decirle que no estaba solo. Esas huellas eran de DIOS.

Ciertamente nos pasan un sin numeros de cosas negativas que no sabemos porque suceden cuando menos las esperamos, enfrentarnos a un acontecimiento que esperabas el resultado positivo deseado y en la hora de la verdad todo se va abajo, es como saber que nos toca morir cuando pensamos que teniamos mas vida.

La vida es un conjunto de acontecimientos importantes que sin mirarlos de esa forma asi lo son, por el simple hecho de que nos hacen madurar de una forma que nos hacen mas fuertes, nada sucede porque si, todo tiene una razon debajo del cielo, ademas no existe un detector de lo que pasara simplemente pasa y no nos queda de otras que pensar en soluciones, aunque a veces pensemos que no existen.

Nadie sabe su rumbo, porque el rumbo es directamente proporcional a lo que piensas, tu mismo marca tu rumbo. El tiempo se agota y quizas hayas pensado en que paso sin ver resultados, pero el simple hecho de estar vivo y tener una razon para vivir hoy lo hace ser un resultado.

No pensemos en los fracasos porque estos fueron la catapulta que nos elevo a alcanzar nuevos triunfos. La vida nos se ataja en un error, lo hace automáticamente cuando pensamos que todo termino.

Nunca lo olvides… Dios sabe tu rumbo.