El 2010 lo bauticé como mi año de ser YO mismo, ya que gracias a influencias de un mundo perdido por completo me convencí de que estaba atrapado en un YO prestado de vivir y tratar de aparentar lo que realmente no era, a pesar de que me fue dicifil por la letanía de una pelea a muerte de un ORGULLO vengativo y una humildad que poco a poco fui aprendiendo, aunque muchos confunden mi personalidad con arrogancia en la cruda verdad los que me conocen saben que no es así. DIOS FUE LA CLAVE PARA QUE APRENDIERA ESO.
Los meses fueron pasando con los mismos pasos que años anteriores, ya con una madurez mas definida producto de la inmadurez obtenida en el 2009, que irónico no?... Comencé a reunir ideas y a acortar ciertas cosas que me ponían difícil adelantar mis pasos a una vida libre de metas inconclusas, es como nadar en contra de la corriente pero Dios me dio las ideas.
En el 2010 el pasado comenzó a pasar a un segundo plano, recuerdos, decepciones y demás aun seguían latentes en mi vida, pero considere que merecía una nueva oportunidad. Mi vida tomo un rumbo diferente, algo así como empezando a buscar lo que ya mas o menos me hacia falta, alguien a mi lado. Esta fue una decisión firme cuando conocí a alguien que por causas ajenas quizás no funciono, una gran gran lastima…
Asumí una nueva asignación en mi trabajo que me permitió tener un poco mas de control en lo que asumía en cuanto a gastos, debido a que recibía una pequeña entrada extra que me sacaba de apuros. No es fácil tener cosas pendientes pasadas y sumarlas con cosas de la actualidad para continuar.
El año llego a su final, lleno de nostalgias de perder amigos por razones que solo Dios conoce, pero con los mejores amigos que aun están y seguirán conmigo hasta el final, se va parido de logros, fruto de esfuerzos auto-asignados que marcaron diferencias. A todo esto le saco muchas cosas, madurez, experiencias, triunfos, fracasos, caídas drásticas, levantes de campeones, errores irreparables y sobre todo amigos inolvidables, es decir, un año no de un todo bien pero agradecido de Dios que me permitió vivirlo.
Nace el 2011 con las mismas metas que los demás años anteriores, quizás sumándoles mas, con la esperanza de que con Fe en Dios todo salga como planeamos, a sabiendas que las bendiciones son iguales que las oportunidades, nada se hace solo, Dios solo nos empuja depende de nosotros mantenemos en el carril y seguir el camino.
Bienvenido 2011, vamos a ver que nos trae!




